Tuvimos una estupenda estancia conectadas con la naturaleza y sin privarnos de comodidades. La cabaña tiene pleno confort, muy limpia y mobiliario nuevo. Ricas sábanas y plumones para la noche que suele refrescar. Lo mejor es que tienes la Laguna Aculeo como paisaje de fondo, lo que nos permitió meditar, leer y soñar. Tomamos sol en un muy cuidado y gran prado, también en reposaderas nuevas y cómodas. En la piscina nos refrescamos con plena seguridad porque el agua está super limpia. Y por si fuera poco por las tardes nos sumergimos en la regia tinaja que se enciende a las 17 hr. Por las noches procura tener cerradas las ventanas por los zancudos, nada grave. Hay una guardiana muy educada, la perrita Rita, que nos cuidó y nunca interrumpió. Los anfitriones son super amables y cordiales que en todo momento estuvieron atentos. De seguro volveremos porque nos tocó el alma la tranquilidad del lugar; nos olvidamos de la tele y el celular. Gracias por cuidar esta reserva natural